Las cocinas alargadas tienen derechos

Las cocinas alargadas tienen derechos

 

El mensaje que vamos a escribir a continuación va a sonar a teletienda, pero ahí va: ¿has pensado en hacer una reforma en tu cocina pero crees que es muy alargada y estrecha como para que quede de revista? ¡Tenemos las posibles soluciones! Fuera bromas… Aunque sea una de las estancias más utilizadas y donde más tiempo se suele pasar, las cocinas no suelen recibir la atención que se merecen. El espacio que se les adjudica suele ser bastante reducido, normalmente alargado y sin  mucha luz. También puede ocurrir que tu kitchen sea tan estrecha que no veas forma humana de hacer una reforma que la deje tan contemporánea y moderna como quieres.

 

Por eso, en este post vamos a destrozar este tipo de cocinas alargadas que parece que no llevan a ninguna parte y le vamos a añadir el toque Altia. Digamos que va a ser un proceso de cocina-deconstrucción. ¿Preparade para este viaje?

 

 

El reto de hoy: una cocina alargada

 

 

Las cocinas alargadas suelen venir acompañadas de otra característica: son estrechas. Son 2 puntos de partida muy poco favorecedores para la reforma de cualquier espacio. Al contar con menos espacio, también contamos con menos posibilidades de tirar o añadir paredes, muebles u otros ‘caprichos’ (como añadir una isla y una zona de desayuno). Sin embargo, todo en esta vida (menos una mala empresa de reformas) tiene solución. Ya sabes que amamos los espacios pequeños y les dedicamos muchos de nuestros artículos del blog, así que estamos preparades para asumir este reto. 

 

Hay que tener en cuenta un factor muy importante: las cocinas alargadas tienen sus propias normas decorativas. Los espacios pequeños, de cualquier espacio de la casa, tienen que planearse más minuciosamente para poder aprovechar el espacio y que quepa todo lo que se desee. Existen pequeños ‘trucos’ que ayudan a distribuir mejor las necesidades de una cocina para que, incluso en un espacio estrecho y alargado, tengas todo lo que puedas necesitar.

 

  • La cocina en línea. Las cocinas alargadas suelen ser las más comunes en un piso, por lo que lo primero que podemos decirte es que la distribución del mobiliario sea en línea. Así aprovechas el largo de la planta de un extremo y puedes sacarle mucho más partido al espacio. 

 

  • Prueba en paralelo. Con este tipo de distribución se crean 2 zonas enfrentadas en la cocina. Cada una está adosada a una de las paredes largas. Si quieres este tipo de cocina, necesitas que pueda existir un espacio entre muebles de 70 cm. Recuerda que necesitarás que las puertas de los electrodomésticos se puedan abrir. Si no tienes espacio para instalar 2 frentes de 60 cm de fondo, completa la zona de trabajo con un frente de almacenaje de 35-40 cm.

 

  • La mejor letra en arquitectura, la U. Es una de las distribuciones más usadas y populares. Sin embargo, tienes que tener muy en cuenta si tu cocina es quizá demasiado estrecha para esta estructura. Necesitarás un mínimo de 80 cm en el hueco central para que puedas moverte con total libertad, pero las ventajas son increíbles: ofrece más superficie de trabajo y módulos de almacén. Recuerda sacar partido a los muebles de las esquinas con accesorios que faciliten el acceso. 

 

  • Estructura en L. Es una de las mejores opciones para una cocina estrecha. Puedes alargar el espacio de trabajo con módulos bajos (y/o altos) y encimera, o crear en el lado ‘corto’ de la L un espacio de almacén en columna o que integre electrodomésticos.

 

  • Lo mejor: a medida. Una cocina pequeñas y alargadas siempre necesitará muchos espacios de almacenamiento. El problema es que, justamente por ser pequeña, las opciones normales quizá no te acaben. En ese caso, lo mejor es pedir muebles a medida. Así todo encajaría y no perderías ni 1 cm. de espacio de almacenamiento.

 

Nos gusta el blanco en las cocinas alargadas

 

Es cierto que para la ropa no somos muy de ir de blanco en nuestro día a día, pero para las cocinas, especialmente las alargadas, este color es la mejor elección que puedes hacer. Quizá pienses que la cocina resultante va a quedar sosa o muy ‘normal’. Pero, ¿cuánto te hemos prometido nosotres un resultado normal? Deberías de conocernos un poco más… Está bien, te demostraremos por qué escoger una cocina alargada blanca es la mejor opción de color:

 

Siempre quedan bien. El blanco (y también el negro) son colores atemporales. No siguen ninguna tendencia o moda. Piensa que si eliges un color que se lleva esa temporada para las cocinas y luego pasa de moda (porqué pasará) te quedarás con una sensación de cocina anticuada. Apuesta por los colores que siempre siempre ‘están ahí’. 

 

Aunque te parezca mentira, una cocina alargada blanca puede ser muy personal. El truco está en elegir los elementos decorativos que te representen. Piensa en el blanco como un lienzo que puedes pintar y hacer que te represente. 

 

El blanco es el color trampantojo. Este color tiene la habilidad de ampliar visualmente los espacios, algo que nos conviene mucho si hablamos de una cocina alargada. Si eliges muebles blancos parecerá que tu cocina es mucho más grande de lo que parece. Además de que el blanco amplía, percibimos la continuidad de un color como un espacio grande. 

 

Sí es cierto que una cocina blanca puede caer en el ‘efecto hospital’ y ser un poco fría. Para evitarlo, añade toques de otros materiales más cálidos, como la madera. Puedes ponerla en el suelo, comprar utensilios de cocina de este material…

 

Hágase la luz. Esto es teoría del color pura y dura: el blanco refleja la luz. Si añades este tono a una cocina pequeña, alargada, estrecha o que cuente con poca luz natural, multiplicará la luz que reciba, sea mucha o poca. Si no tienes suficiente, puedes hacer que el acabar de tu cocina sea con brillo en vez de mate. Multiplicará la luz, haznos caso.

 

Viva la versatilidad. El blanco queda bien con todo, es un color muy agradecido. Por eso, si quieres combinarlo con otros, no te equivocarás elijas el color que elijas, o incluso el material. Quedará bien con mármol, piedra, madera, ladrillo… Tienes un montón de opciones para elegir.

 

Son amigas de cualquier estilo. Aunque de primeras asociemos el color blanco a un estilo más clásico, lo cierto es que queda bien con lo que le eches. Todo depende de tu gusto y tus preferencias. Puedes elegir muebles modernos, utilizando frentes lisos, evitando florituras y añadiendo tiradores uñeros o push-pull (no se ven). Puedes usar electrodomésticos panelados, que darán a la cocina un aspecto más limpio y lineal.

 

Cuando queremos una cocina rústica, solemos asociarla con madera, pero el blanco también es una perfecta opción si quieres conseguir este estilo en un espacio. Utiliza frentes acanalados, tiradores tipo concha  y una encimera de madera. Mezclando estos elementos con el color blanco de los muebles, te quedará un espacio rústico, acogedor y luminoso.

 

El estilo industrial es el que más se ha puesto de moda en estos últimos años. Se caracteriza por dejar los materiales a la vista, como los conductos del aire o el hormigón en las paredes. Suele asociarse el color negro a este tipo de decoración, que surgió en los lofts neoyorquinos de los 50. Sin embargo, el blanco nos vuelve a sorprender, ya que aporta un poco de paz y minimalismo a un estilo que normalmente suele ser muy recargado. Además, si no quieres renunciar a la luz, este color puede ayudarte a no perder de una pizca de luminosidad.

Trucos finales para cocinas alargadas

 

Ya hemos explicado por qué una cocina alargada blanca es la mejor opción para un piso pequeño. Sin embargo, como no queremos dejarte sin recursos, hemos seleccionado unos truquitos para que distribuyas el espacio de la mejor manera posible:

 

  • Estudia la luz. Lo hemos estado comentando antes, pero la luz en la cocina es muy importante. Piensa que las actividades que allí realizas necesitan de una iluminación adecuada para que, estés en la zona en la que estés, puedas ver claramente. En las plantas alargadas te recomendamos que pongas focos o raíles orientables, para que puedan enfocarse hacia las paredes para ensanchar la estancia.

 

  • Abre un vano. Si eres cocinillas y necesitas mucho espacio de almacenaje, puedes abrir un ventanal hacia el comedor o el salón. Si utilizas paneles plegables de vidrio matizado, podrás ocultar la cocina cuando se quieras sin reducir el paso de la luz procedente del exterior.

 

  • La atención a otra parte. Si creas una zona completamente diferenciada puedes utilizarla como elemento de distracción para que conduzca la vista donde quieras. Para ello usa una gama de colores, muebles y complementos totalmente distintos del resto. Así crearás contraste y desviarás la atención hacia donde tú elijas.

 

Hasta aquí nuestra masterclass de cómo aprovechar tu cocina alargada (y blanca) al máximo. Cualquier espacio puede reformarse para adecuarse a tus necesidades. Es algo que sabemos bien… Aún así, si tienes alguna consulta o tienes alguna idea mejor sobre cómo reformar una cocina alargada, aquí tienes nuestro teléfono. Queremos escuchar lo que tengas que decirnos, aunque si nos llamar para contratar un servicio de reformas, mejor que mejor.

Suscríbete a nuestro blog

No te pierdas ninguna de nuestras actualizaciones del blog