¡Aprovecha y reforma tu pequeña terraza!

reforma terraza pequeña

Seguramente estés pensando que, con la llegada del otoño/invierno (aunque tal y como vamos en algunas zonas del país apenas se nota que cambiamos de estación) reformar esa terraza pequeña que tienes pendiente no sea la mejor opción. ¡Nada más lejos de la realidad!

Ahora que empieza a refrescar un poco cualquier tipo de reforma se hace menos pesada. Además, ponerte ahora con un cambio radical en la terraza hace que la tengas a punto para la próxima época de buen tiempo. Así no tendrás que preocuparte por comenzar la reforma y perder tiempo de disfrute de esa terraza que llevas tanto tiempo deseando, que lo sabemos.

Eso sí, como en toda buena reforma que se precie, hay que trazar un plan. Hay gente que lo tiene todo muy claro y otra que está más abierta a sugerencias. Por ello, el post de hoy está pensado para abarcar todo tipo de caracteres. Comentaremos los pasos más importantes a la hora de lanzarse con una reforma de una terraza pequeña y algunos ejemplos visuales para que te entre el gusanillo de reformar (hay cambios radicales importantes). No te distraemos más, ¡echa un ojo al resto del post!

Una reforma paso a paso de tu pequeña terraza

Es normal ir un poco como pollo sin cabeza cuando se habla de cualquier tipo de reforma. Además de toda la planificación que debe realizarse, también hay que tener en cuenta los gustos y la situación actual de la terraza en cuestión. Si está medio derruida no podremos reformarla en un par de días, por lo que ver en qué estado se encuentra es fundamental. Esto nos lleva al primer paso:

  • A limpiar. Las terrazas tienen algo que molesta mucho, y es que se ensucian porque están al aire libre. Si a eso le sumamos que a lo mejor es un espacio que no uses mucho porque necesita una buena re-aclimatación, nos topamos con un trastero sin techo. Lo primero que tenemos que hacer con nuestra terraza pequeña si queremos reformarla es darle una buena pasada de agua y jabón, o lo que es lo mismo: limpiarla. Y no solamente quitar el polvo y las hojas que se hayan ido almacenando por culpa del olvido; también los muebles que ya no quieras, los trastos que habías dejado ahí temporalmente mientras les buscabas otro sitio (es mentira, no lo necesitas) o la silla medio rota que no quieres tirar porque si no se quedan solo 3. Márcate un buen Marie Kondo y tira aquello que no te dé alegría.

Muy bien, ahora puedes observar bien el espacio del que dispones y puedes hacerte una imagen mental de cómo quieres que sea te terraza ideal. Seguro que la encuentras un poco apagada, sin alma. Nada que una buena mano de pintura no pueda arreglar. Y es que éste es el segundo paso que te recomendamos:

  • ¡Pinta! No te cortes y dale unas buenas pasadas de pintura del color que más te guste. A nosotres nos encanta el blanco porque es un fondo de armario: es capaz de reflejar la luz y da un efecto solarium Piensa que, si pintas las paredes de blanco, los muebles que elijas después pueden ser de colores más potentes y no contrastarán con los de la pared. Es una elección con la que no puedes fallar; a partir de ahí elige lo que más te guste. También puedes añadir algún toquecillo de color que vaya con el mobiliario que tienes pensado. Tu pared es tu lienzo, aprovéchalo.

Ya estamos cada vez más cerca de la reforma de tu terraza pequeña soñada; está limpia y recién pintada pero… ¿Qué estamos pisando? Seguro que, sea del material que sea, si no se ha cuidado adecuadamente el suelo está hecho polvo. Es algo que no podemos permitirnos en nuestra terraza, ya que su suelo tendría que ser como pisar nubes. Por eso tu próximo paso es:

reforma tu pequeña terraza

  • Cambiar el suelo. No se le da mucha importancia pero, ¿qué hay más agradable que quitarte los zapatos y calcetines y caminar descalze? ¿A que ahora que lo piensas de repente el suelo es muy importante? Puedes barajar las opciones de unas baldosas de barro cocido, un suelo de hormigón pulido o, cómo no, nuestra adorada tarima de madera; ese delicado sonido del material cada vez que lo pisas relaja (quizá no a todo el mundo por igual) y lo hace sentir todo más hogar. Puedes usar madera natural, pero tienes que tener en cuenta que siempre necesitará más cuidados que, por ejemplo, láminas de algún material conglomerado de alta resistencia.

Tachamos el suelo de ‘cosas resueltas en nuestra reforma de terraza pequeña’. Algo de madera seguro que añade una sensación más cálida al espacio. Ahora toca preguntarse: ¿dónde vamos a sentarnos? ¿Y a comer? ¿Y a no hacer nada? Necesitamos:

reforma tu pequeña terraza

  • Una terraza perfecta no es nada sin unos muebles que representen a su dueñe. Hay que pensar en ella como en una habitación más de la casa. Apunta todas las necesidades que quieres que cubra (una mesa grande, espacio para dormir, una hamaca, una mini piscina). Y, poco a poco, comienza a elegir los muebles y sitúalos mentalmente en el espacio. Recuerda que tendrás que elegir muebles de terraza, que resistan la lluvia o el sol directo durante muchas horas al día. Opta por firmas especializadas en colecciones de exterior, diseños en materiales naturales, metálicos y sintéticos, ideados para resistir las inclemencias meteorológicas. Y no te preocupes, los muebles de hoy en día no son cutres. De hecho, muchas veces tienen diseños incluso mejores que el mobiliario de interior (una de nuestras empleadas tiene sillas de exterior en su cocina).

El tema del mobiliario es complicado y puede llevarte algo de tiempo. Tienes que tomar medidas y ver qué se adecúa mejor a tu terraza, por lo que después de este paso puedes tomarte un ligero descanso y estrenar esas preciosas sillas. Pero, hay un problema: ¡se ha hecho de noche y no hay luz! Aunque sea algo malo para ti, a nosotres nos viene perfecto, porque nuestro siguiente paso en una reforma de terraza pequeña es:

reforma tu pequeña terraza

  • ¡Colocar bombillas! Y no solamente bombillas: lámparas, pequeñas placas solares que hagan de punto de luz, cadenas de luces para dar ambiente… aunque en verano el día se alarga mucho, tener una buena iluminación en la terraza puede hacer que le demos más uso en invierno, cuando apenas hay horas de luz. Eso sí, piensa en el medio ambiente y en tu bolsillo y apuesta por luminarias LED.

Estamos en el exterior, en nuestra hamaca bajo una tira de bombillas encendidas para dar ambiente en una noche cálida… Pero levantas la cabeza y notas que falta algo, que era estar fuera vez poco:

  • Es una terraza, ¡por supuesto que tiene que haber plantas! Además de aportar mucha alegría y vitalidad al entorno y crear oxígeno (gracias Pachamama por haber que podamos vivir), tener una buena frondosidad vegetal en tu terraza ayuda a refrescar el ambiente en esos días tan calurosos. Cuando las riegues ayudarán, además, a bajar la temperatura de la zona (te recomendamos que les des de comer de noche). Pregunta en tu vivero más cercano qué tipo de planta es la más adecuada para tu terraza según su orientación. En función de las horas de sol y temperatura, habrá una variedad más apropiada para ti que otra. Quítate esa etiqueta de asesine de plantas y reconcíliate con ellas. ¡Incluso puedes organizar un mini huerto!

Ya lo tienes todo situado: las plantas en su sitio, las sillas colocadas y la bebida en tu mano. El caso es que, a pesar del increíble cuidado que les estás dando, algunas de las hojas parecen chamuscadas. De hecho, hasta tú mismo estás algo tostade… ¿Dará mucho el sol? ¡Pues claro! Falta!

  • Un parasol. Por mucho que amemos la luz y tomar el sol puede que sea uno de los motivos por los que hemos decidido reformar una terraza pequeña, no podemos estar todo el día como un lagarto bajo el Astro Rey. Y tus plantas tampoco; existen casos de cactus chamuscados, créenos. Un parasol, un toldo inteligente o una sombrilla son excelentes opciones para hacer frente al hecho de acabar como una gamba. De hecho, es peligroso, tanto para tu piel como para tu salud, así que no lo dudes y protégete durante las horas de mayor calor. Si no te acaba la idea del toldo, siempre puedes utilizar cortinas de lino o paneles y techos de mimbre. Así se filtra la luz y ya no da directamente; ni a ti ni a tus plantitas.

Fin de la reforma tu pequeña terraza

¡Enhorabuena! Has acabado la reforma de tu terraza pequeña pero matona. Esperamos de todo corazón que la disfrutes. Una terraza es algo que cada vez más personas tienen como un must cuando buscan un piso en el que vivir. Ofrece un espacio al aire libre privado y que aporta tranquilidad. Además, puedes organizar comidas o cenas súper chulas a la luz de las velas, ¡o  incluso puedes colocar un proyector y hacer maratones de pelis!

Ah, ¿te has agobiado? ¿Ves muchas decisiones que tomar? ¡No te preocupes! En Altia te ofrecemos todo el asesoramiento que puedas necesitar y podemos encargarnos de todo este follón por ti. Eso sí, contando siempre con tu aprobación máxima; lo que digas va a misa. Llámanos y un miembro del equipo se pondrá contigo al aparato para hablar de cualquier cambio o reforma que quieras hacer en tu casa, y no es por nada, pero nuestro equipo es muy guay.

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